El nacional socialismo es una ideología que surgió a mediados del siglo XX, al finalizar la primera Guerra Mundial y la Revolución Bolchevique, en países europeos con Alemania, Italia o Francia. Dichos países tenían una aceleración del proceso de movilización social; respecto a la economía, predominaba la economía agraria latifundista, y tenían que superar una crisis, como las guerras anteriormente mencionadas. Aprovechan el desencanto por los resultados de las guerras, donde los países mencionados salieron perjudicados y la decepción y descontento de sus respectivos gobiernos salidos de la post-guerra.
Los principales impulsores de esta ideología, con algunas diferencias entre ellos, fueron Adolfo Hitler en Alemania, con una desviación del nacional-socialismo, conocida como nazismo, y en Italia Mussolini, más cercano a lo llamado fascismo, estos dos son los más conocidos pero también encontramos a: el líder de las “cruces flechadas” húngaras, Ferncz Saláis; el líder del Sexismo belga, León Degüello; José Antonio Primo de Rivera, fundador de la falange española, y Plinio Salgado, líder de la Acción integrante brasileña, la cual tenía hasta un millón de afiliados.
Marx y Engels consideraban los Estados-Nación (que llamaban "naciones con historia") un producto de lo que ellos denominaban revoluciones burguesas, y por tanto un paso adelante dentro de la lógica de su teoría del materialismo dialéctico. Y para la posterior y gradual evolución hacia el socialismo que ellos pronosticaban, por su tamaño y desarrollo las consideraban un punto de partida preferible a las "naciones sin historia", ya que contarían con una mayor masa proletaria.
En 1917, tras la Revolución rusa, los bolcheviques, con Lenin al frente, tomaron el poder y frenaron el anterior nacionalismo ruso, en consonancia con su ideología internacionalista. Sin embargo, en la práctica luego las cosas fueron diferentes. El liderazgo soviético del movimiento comunista internacional ocultó frecuentemente intereses nacionales.
En 1924 Stalin dio un paso más en este sentido al promulgar su doctrina del Socialismo en un solo país.
“En resumen, la ideología nacional-socialista/fascista empuja al individuo a la unión con sus semejantes, para hacer así una nación-estado más fuerte, la cual se identifica con la lucha violenta contra los “extraños” al movimiento y aparece un líder de masas”.
NACIONALIDAD ARABE

La existencia del mundo árabe es consecuencia de la conquista islámica a partir del año 622, primero de la Hégira. Los árabes originales habitaban la península de Arabia y algunas regiones circundantes. Los conquistadores musulmanes extendieron fundamentalmente su religión, el Islam, y la lengua oficial del Estado islámico, el árabe. La implantación de ambas en las zonas conquistadas fue variable a las poblaciones. Así, hubo poblaciones que adoptaron ambas cosas, como son la mayoría de las que actualmente componen el mundo árabe, de religión predominantemente musulmana. Hubo, sin embargo, quienes adoptaron la lengua árabe pero no el Islam, como es el caso de las numerosas minorías cristianas que hasta hoy existen en varios países árabes (maronitas, nestorianos, coptos, mozárabes en el desaparecido Al-Ándalus, etc.). Hubo asimismo otros que adoptaron el Islam pero no la lengua árabe: es el caso de las minorías no árabes en estos países (bereberes, kurdos, nubios) o bien se trata de regiones tempranamente conquistadas y que mantuvieron su lengua original, como sucede con Irán, Turquía o Pakistán.
El concepto de árabe, por tanto, aunque esté estrechamente ligado al islam por razones históricas y culturales, es exclusivamente lingüístico y no debe confundirse con el de "musulmán". De hecho, el 80% de los musulmanes no es de lengua árabe, y por otra parte muchos árabes son cristianos.
El concepto de mundo árabe o nación árabe es relativamente moderno y está ligado a los nacionalismos europeos que vinculan el idioma con la estructura política. Compite en cierta medida con el concepto de Umma o comunidad de musulmanes.
El panarabismo o nacionalismo árabe es la ideología que pretende establecer la unión de todos los países árabes en una sola entidad política. A él se debe el concepto de nación árabe.
LA NACIÓN FASCISTA

Tras la Primera Guerra Mundial, y en especial en Italia y Alemania, surgieron ciertos movimientos políticos que radicalizaron en extremo la ideología nacionalista. Se crearon estereotipos, especialmente étnicos, para establecer las naciones. La idea de estados nacionales "étnicamente homogéneos", aun siendo previa, llegó así a su clímax en el siglo XX con el arribo de la llamada eugenesia y las consecuentes "limpiezas étnicas", dentro de las cuales el Holocausto de la Alemania Nazi es el ejemplo más conocido.
Los dos políticos más representativos de las ideologías fascista y nacional-socialista son Benito Mussolini (Italia) y Adolf Hitler (Alemania), respectivamente. Mediante las férreas dictaduras que establecieron en sus respectivos países, vincularon su idea de nación, y el camino que según ellos debía seguir, a su voluntad personal. Así pues, para ellos la nación se encarnaba en su persona
Existencia del racismo, el caso más conocido y sangriento fue el de Hitler con su idea de la eliminación de la raza judía, por considerarla inferior. “Los pueblos que renuncian a mantener la pureza de su raza, renuncian al tiempo, a la unidad de su alma. La pérdida de pureza de la sangre destruye la felicidad interior, rebaja al hombre para siempre, y sus consecuencias corporales y morales son imborrables”.
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